¿Comportamientos extraños?… ¡Es que está aburrido!

¿Cómo es posible que un perro doméstico con todas sus necesidades cubiertas se aburra y llegue a sentirse frustrado?

Muchas veces pensamos que tener un perro se limita a introducirlo en nuestro hogar y confiar en que todo va a salir bien. A nadie se le ocurre dejar solo a un niño en casa sin nada que hacer durante ocho horas o más y, en cambio, nos parece lo más normal del mundo que nuestro perro permanezca ese tiempo sin nada que hacer más que esperar nuestro regreso a casa.

 

Los problemas psicológicos del perro muchas veces se expresan a través de conductas estereotipadas, es decir, conductas idénticas que repite habitualmente, por ejemplo: el lamido de las patas, la persecución de la cola, un ladrido monótono, destrozos en la casa. Ante conductas de este tipo, primero y principal hay que acudir al veterinario para descartar que haya algún problema físico. Si el examen médico es favorable y el perro no tiene nada, entonces ya podemos hablar de problemas de origen psicológico. La mayoría de las causas para que se produzcan estas conductas o manías se debe principalmente por dos motivos: aburrimiento, frustración o ambas cosas.

Imaginemos por un momento a un perro que vive en una casa donde la rutina se repite día a día de la siguiente manera: se levanta, lo busca el paseador, sale a pasear para hacer sus necesidades, vuelve a su casa, duerme, se levanta para tomar agua, vuelve a dormir, comer, duerme, sale de nuevo a pasear para hacer las necesidades, toma agua, vuelve a dormir, sale a dar el último paseo del día para hacer sus necesidades y vuelve a dormir para a la mañana siguiente volver a hacer lo mismo…vuelve loco a cualquiera.

Si tenemos un perro y nos limitamos a satisfacer sus necesidades de vivienda y alimento, pero no nos ocupamos de garantizarle una ración de diversión y de entretenimiento necesario para estimularlo, vamos a acabar generando en nuestro perro problemas psicológicos debido al aburrimiento. También puede ocurrir que, aunque la mascota no esté sujeta a actividades rutinarias, no tenga satisfechas sus necesidades de actividad física. Ello puede provocar que toda la energía que necesita quemar, no la queme, y para quemarla se dedique a desarrollar conductas repetitivas como las descritas anteriormente.

Una forma de evitar el aburrimiento es mediante un buen paseo. Es preciso sacar a pasear a nuestro perro por dos motivos fundamentales: porque debe hacer sus necesidades con regularidad y porque todos los perros sienten la necesidad de caminar en lugares no cerrados.

Y contrariamente a lo que todo el mundo piensa, los perros que viven en una casa con jardín y los que viven en recintos cerrados tienen la misma necesidad de salir, oler y explorar el mundo. Los perros necesitan explorar otros lugares, jugar, relacionarse con otros perros y tener diferentes estímulos sonoros y olfativos que los mantengan estimulados. No olvidemos que nuestro perro, igual que nosotros, necesita salir a conocer el resto del mundo.

Tener una mascota no se reduce a brindarle casa y alimento. Es importante enriquecer la vida de nuestro perro, ofreciéndole actividades que lo mantengan ocupado física pero sobre todo, mentalmente.

 

 

 

 

Lic. Delia Madero
MN 41798

Psicóloga

 

 

 

 

Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

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