Mi perro..¿Mi hijo?

¿Por qué cada vez es más frecuente observar dueños que tratan a sus mascotas como si fueran seres humanos?

Nombres, prendas de vestir de última moda, disfraces, zapatos, costumbres cada vez más extravagantes… Lo que a simple vista resulta simpático, puede transformarse en un problema.

Veamos por qué.

Los humanos y los caninos son dos especies muy diferentes aunque lleven muchos años conviviendo juntas, y se rigen por distinto patrones de comportamiento.

 

Esto no significa que haya que tratarlos como bestias o con violencia, sino todo lo contrario. Su educación debe ser impartida con inteligencia y ética humana, basándonos siempre en el respeto por su naturaleza animal. La humanización de los perros es una de las principales razones de los problemas de conducta en las mascotas.

 

Podríamos decir que un perro humanizado es un perro que no está siendo correctamente tratado.

Cuando llega un perro a un hogar, suele ser uno más de la familia. Esto no representaría un inconveniente, todo lo contrario, ya que expresa cariño y afecto, pero el problema aparece cuando por ignorancia se lo trata de educar con las mismas reglas que se educaría a un hijo.

 

 

Tratarlo como a una persona tiene más desventajas que ventajas. La desventaja más grande es que al humanizar al perro, le quitamos su instinto natural, lo debilitamos y lo desprotegemos, modificando completamente su conducta, generándole a su vez mucha confusión. Al adquirir un perro, éste suelen sentirse parte de nuestra familia pero viéndonos como una manada, y nosotros también debemos entenderlo así, verlo como un perro, no un niño o un hijo. La humanización es, en realidad, un problema de educación solapada.

Existen ciertas costumbres frecuentes que describen este fenómeno de “humanización” de mascotas.

Por ejemplo, hay algunos perros que al alzarlos se los pone en una situación incómoda, generándoles inseguridad por el solo hecho de levantarlos del suelo. El perro necesita sentir que sus patas tocan el piso, es por eso que cuando los alzamos se aferran a nosotros, y en muchos casos, esa inseguridad los lleva a morder a la persona que se acerca, como un modo de defensa, que será interpretado como mala conducta y por lo que generalmente se lo castigará de manera injusta, siendo en realidad el resultado de nuestra ignorancia.

 

Hay perros que toman toda una casa como territorio propio, como resultado de no definir zonas para ellos. El perro es un animal territorial y debe entender que hay lugares por los que no puede pasar o en los que no debe estar, simplemente porque es nuestro territorio, nuestra zona.

 

Está en nosotros hacérselo entender. De lo contrario, se producirán problemas de dominancia en algunos perros al defender un sofá u otras zonas específicas como parte de la cama, lo que es un gran inconveniente! Y lo más grave es que nos adaptemos a eso, transformando a nuestra mascota en el rey de la casa.

 

Uno de los problemas más frecuentes de este fenómeno suele darse a la hora de comer. Debe existir disciplina a la hora de la comida, de hecho hay perros que no tienen una hora específica para comer porque tienen el plato lleno todo el día o se da el caso de que su dueño le regala “premios” más apetitosos que su comida diaria.

 

O como sabe que a la hora de la comida va a recibir algún premio si circula alrededor de la mesa al mejor estilo “satélite”, se convierte en una presencia molesta que con sus gruñidos y quejidos pide constantemente un pedazo de lo que sea.

 

Generalmente uno se cansa de esta presencia molesta y accede a sus caprichos, reforzando negativamente el mal hábito. Si le damos de comer cada vez que nos pide ladrando, llegará a ser insoportables y terminará por volvernos locos.

 

Otro gran tema tiene que ver con la moda, cada vez es más frecuente, llevar a los perros a peinar e incluso vestir de manera extravagante. No hay que perder de vista que la mascota para que esté en buenas condiciones debe estar aseada, con su pelaje cuidado y puede llevar un abrigo de ser necesario por razones climáticas.

 

Parece que esto se ha desviado de su fin original, alimentando una industria de estética canina, lo que no está mal, siempre y cuando no se vuelva algo ridículo que sólo busque satisfacer al dueño, olvidando en muchos casos la conveniencia o comodidad de la mascota. Hoy en día se observan incluso estilistas para perros y asesores de imagen, junto a una enorme variedad de prendas de diferentes colores y tonos, diseños de todos los tamaños y texturas.

 

Lo más comunes son las remeras y abrigos que cubren la espalda de los canes, pero también se fabrican gorros, distintos tipos de moños, y hasta zapatillas y medias. Vestir de manera exagerada a nuestro perro es un modo de intentar convertirlo en algo que no es, produciéndole incomodidad física, debido a la falta de costumbre y la incapacidad para entender por qué le estamos poniendo lo que le ponemos.

 

Mientras que algunos perros poseen una resistencia al frío considerable, algunos son muy sensibles, como los de raza Chihuahua y Pinscher Miniatura. Por lo tanto, si llevamos a un Chihuahua a un clima muy frío, es conveniente abrigarlo de alguna manera en beneficio de su salud. Pero esto es radicalmente distinto que ponerle una pollerita con tutú y zapatos haciendo juego.

 

La humanización de una mascota por parte de su dueño puede responder a muchos factores. Muchas veces parte del desconocimiento de las diferencias en las necesidades entre humanos y animales, queriendo homologar ambas, fundamentándose con el inmenso cariño y dedicación que se tiene por ellos.

 

Más allá de que existan buenas intenciones, primero está la crianza saludable de nuestros animales, y esto sólo es posible si antes que nada reconocemos que las necesidades de los animales son distintas a las nuestras, y nunca, nunca perder de vista que puede ser nuestro mejor amigo, pero primero es un animal.

 

 

Lic. Delia Madero

Psicóloga

 

 

Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

1 Comment

  1. Graciela dice:

    Hola amigos de DogRun• cómo están?
    Mi perro Chinin (yorkshire) es friolento, de hecho ayer por la tarde lo saqué y temblaba un poco. Antes saliamos con mi perra Kalena (schauzer mini), pero el año pasado se nos fue. (Esta en una estrellita, como dice mi nieta Avril)
    Les decia, que saliamos a pasear los tres y Chinin nunca pedia que lo alzara, pero desde que sale solo, a veces me pide que lo levante. Pregunto que hago? Y con respecto a la vestimenta y educacion, el perro es mi mejor amigo asi como él no me dice u obliga a caminar en 4 patas como él, yo tampoco lo humanizo. A veces algunas personas les dan todas “esas”cosas para humanizarlos, porque no pasan mucho tiempo con ellos y a falta de tiempo, la suplen con ropita zapatitos y que anden por doquier. Digo yo, es una opinion muy personal. Respeto, pero no comparto. Gracias por ésta nota, como siempre muy interesante e intructiva. Un gran saludo de Chinin??y mio?Graciela

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