EXPERIENCIA DOGRUN

 

Un día como este pero hace 6 años el atleta que les habla se propuso correr el mítico maratón de 42km, una meta, lejana por cierto pero sirvió como palanca para levantarme con lluvia, frio o calor cada mañana.

Más que un capricho, era un objetivo de vida para mejorar mi calidad de alimentación y establecer hábitos más saludables-. Tarde casi 2 años en lograr lo que me propuse, con mucho sacrificio, cansado pero también con 10kg menos de peso, con mas musculo que grasa, mas oxigeno y la balsámica satisfacción de saberme superado física y mentalmente. Así me convencí con el tiempo que estamos hechos para correr y ese hábito saludable se transformó en una pasión.

Otro día como este el Médico Veterinario que también les habla se propuso mejorar la calidad de vida de sus pacientes a través del ejercicio.

Y la meta fue la mítica y hermosa Dogrun, “la maratón de los perros”.

Y esta vez el objetivo no era para mí, era para otros, mis pacientes, sus problemas de sobrepeso, obesidad y trastornos de conducta asociados al sedentarismo fueron el disparador para generar ese cambio y mejorar su salud estableciendo hábitos saludables.

Convencido que el deporte los iba a cambiar al igual que a mí, comencé a entrenarlos, a establecer metas logrables y a experimentar, primero con mi perra Prana y luego con otros pacientes, el placer de correr con ellos.

Dejar expresar al animal que tenemos dentro. Ingenuidad y falta de condicionamientos, puro instinto y sensación de libertad. Cuando me preguntan cómo es correr con el perro yo siempre lo comparo con el instinto más común que existe entre nosotros los animales: el amor, cuando uno se enamora vive un estado de plenitud, inconsciencia, vuela, se traslada a lo más visceral de su ser y se manifiesta su instinto de manera única y maravillosa.

Más sensible, más simple, uno va por la vida como si fuera un niño. Bueno, correr con tu perro es como volver a ser niño otra vez, no hay nada similar, esa sensación de unión, amistad y complicidad que tenemos con ellos normalmente, se multiplica a la hora de hacer deporte juntos.

¿Pero por qué?

Porque ambos somos animales que nacimos para estar juntos, y ambos estamos hechos para correr por eso nos sincronizamos y establecemos una simbiosis, un sinergismo potenciado natural.

Colocarle el pretal para salir a entrenar genera en ellos lo mismo que a nosotros ponernos las zapatillas nuevas. Adrenalina, endorfinas o dopamina. No importa, lo que si se es que somos diferentes cuando esto pasa.

Entrenar o competir, caminar, trotar o subir el ritmo para alcanzar a otro perro en la hermosa Dogrun se tranforma en una meta corta, pero forjada desde el trabajo en equipo, voluntad y sacrificio juntos.

Nos traslada a lo más básico e instintivo, a la ingenuidad y simplicidad de los gestos de la niñez, porque en definitiva somos eso; dos niños que van por el asfalto buscando el mismo objetivo. Jugar, divertirse y ser felices. No solos. Juntos. Siempre juntos.

 

 

 

Baltazar Nuozzi

Médico Veterinario UNLP

MP10033

baltavet@gmail.com 

Director Técnico Puppis ARG & Baltavet

Entrenador de Perros para Ejercicio

 

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ENTRENÁ CON TU PERRO

Cuando entrenes con tu perro debes mostraste como el capitán del equipo, muéstrale quien manda en la sociedad y él te seguirá.

Antes de entrenar con él debemos comprender como que el perro es un animal de manada.

Los lobos, chacales y coyotes (orígenes del perro) sstán organizados socialmente en grupos de animales con escalas de poder y jerarquía implícita.

Los perros domésticos conservan esto y nos ven como su manada, como su equipo.

Las personas y animales estamos programados genéticamente para correr, cada célula de nuestro cuerpo que participa en el mecanismo de CORRER tiene receptores que estimulados por mediadores químicos se activan y generan esa adaptación fisiológica que permite moverse de menor a mayor velocidad y es lo que nos permitió sobrevivir cazando presas o escapando de depredadores.

Hoy en día no necesitamos escapar de depredadores ni cazar pero necesitamos una readaptación orgánica a situaciones de estrés emocional cada vez más profundas.

En este contexto tan particular las mascotas absorben el estrés humano y requieren la misma, o incluso mayor readaptación para poder lograr el bienestar animal.