Pío y sus salchis crearon un lugar en el mundo lleno de amor

Pío y sus salchis crearon un lugar en el mundo lleno de amor

Uno de los tantos paraísos secretos que guarda la Provincia de Tucumán es Villa Nougués, situada a 45 km de San Miguel de Tucumán. Un pequeño pueblo que recibe el privilegio del buen clima mesotérmico todo el año, dando lugar a paisajes verdes y soleados.

Luego de ascender al cerro San Javier a través de un camino poblado de sauces, lianas, helechos se llega a esta pintoresca localidad que se encuentra enclavada entre los cerros y la selva, brindando una inmejorable vista de la capital tucumana.

Si se continúa el ascenso se comenzarán a avistar, si las nubes y la yunga lo permiten, las viejas casonas de estilo europeo perfectamente conservadas que pintan un escenario de cuento. En el pequeño poblado apenas viven unas cien personas de manera estable.

Hacia principios de 1900 el gobernador de Tucumán, Luis Francisco Nougués fundó oficialmente una exclusiva villa de fin de semana, que llevaba su apellido como nombre. Villa Nougués es, con mucha razón, “un lugar en el mundo”, digno de ser visitado. Y no sólo eso, también el hogar de Pío y sus mascotas, que tienen el privilegio de habitar este rincón mágico. Aquí nos cuenta su historia.

Mi nombre es Pío Fagalde. Vivo en Villa Nougués, un lugar que era principalmente una casa de veraneo familiar, sitio de encuentro de primos cada año. Después de mucho tiempo de ser un “trotamundos”, elegí este lugar como mi lugar y me instalé.

Tuve mascotas toda mi vida. Ni bien me radiqué aquí, me acompañaron Mr.Jason, un mastín Inglés y Mishka una gata siamesa.

Cuando murió Jason, llegó Pancha, una salchicha, que como su nombre lo indica es bien tranquila.

Durante mi infancia teníamos una salchicha llamada Gipsy, por lo que conozco bien la raza desde que era chico.

Pancha tuvo cría en tres oportunidades, de cada parición me quedé con una cría y así llegaron Mentira (parecía de juguete o de mentira cuando cachorrita), de ahí el nombre. Luego Llorón, llamado así porque no hizo más que llorar todo el tiempo de cachorro, era muy gracioso, lamentablemente me lo robaron al año. Y luego Pequeña que era la desnutrida de una camada y mi mujer la adoptó como propia.

Por otro lado está el Rubio, cruza de cualquier cosa con un Golden Retriever y es una hermosura, es todo blanco, cola corta, hocico negro y una planta infernal. Eso sí, ni una pelea, se llevan de mil maravillas!

Las salchichas andan por las lomas con el Rubio en busca que aparezca alguna liebre, entonces las ves correr y como locas las corren sin ninguna posibilidad de agarrarlas, pero están divertidísimas. Esto es el campo y los vecinos están lejos, así que por ahí las ves allá lejos quebrada de por medio jugando y gozando de la vida por lomas lindísimas. Además de los que conté, siempre hay 2 o 3 más de visita. Por aquí también pasaron Bellota, Lex, Pellón… así que bastante concurrida mi casa por los perros.

Tuve animales toda mi vida, siento que son ellos los que nos eligen, y así van llegando…

 

 

Pío Fagalde y sus salchis

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