Quiero correr con mi perro pero no deja de morder la correa

Generalmente este problema aparece en cachorros por su conducta exploratoria normal o, en adultos con exceso de excitación, también puede surgir porque recién empiezan a correr y aún no tienen el hábito, no salen nunca. También se da en los casos donde las rutinas no están muy establecidas.

Por ello, primero hay que resolver el origen: Recordá que ellos necesitan orden, rutinas y estructura en su educación y cuanto más joven empiecen mejor aprovecharás el período de impronta, que es cuando se fijan conductas deseadas e indeseadas.

 

Para modificar un comportamiento es mucho mejor hacer uso de los premios, refuerzo positivo (dar algo que le gusta cuando aparece el comportamiento deseado) y refuerzo negativo (eliminar algo que le gusta cuando aparece el comportamiento indeseado).

 

El error más frecuente es apelar a gritos, insultos, amenazas o tirones de correa, porque puede ser entendido por el perro como refuerzos (le estamos prestando atención, obtiene una respuesta nuestra), además de generar frustración, estrés e inseguridad.

 

1.  PACIENCIA

2.Siempre salimos con premios

3.NO le hablamos al perro ni lo nombramos

4. NO tiro de la correa

5. Ignoramos ese comportamiento, no hago contacto visual y acelero el ritmo.

6. Paro, hago un shhhhh y hasta que no suelta la correa no sigo, si deja de morder la correa, retomamos la marcha, con calma. Si se vuelve a interesar por la correa, repetimos el proceso, todas las veces que sea necesario.

7. Podemos pedirle “suelta” y si lo hace darle un premio.

8. Seguimos avanzando, vamos disminuyendo la frecuencia de los premios, hasta conseguir que podamos caminar o correr sin que los necesitemos y sin que muerda la correa

9. En casos rebeldes, atamos al perro a un árbol o columna y si deja de morderla, nos acercamos muy despacio y evitando mirarle a los ojos (ver señales de calma), desenganchamos la correa y retomamos la marcha. Si se vuelve a interesar por la correa, repetimos el proceso, todas las veces que sea necesario.

10.Si, mientras está atado al árbol o columna, muerde la correa y sospechamos que la pueda romper, debemos desengancharlo, acortar la correa todo lo posible (enrollándola en nuestra mano) y retomar la marcha andando despacio e ignorando su comportamiento.

 

Sigan esos pasos y después me cuentan.

 

Baltazar Nuozzi

Médico Veterinario UNLP

MP10033

m: baltavet@gmail.com 

fbBaltavet

Lila Maratonista

Director Técnico Puppis ARG & Baltavet

Entrenador de Perros para Ejercicio

 

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