¿Sentís celos de su mascota?

¿Te has sorprendido pensando últimamente que la malcría más que a vos? ¿Pasan mucho tiempo juntos, que comparten códigos, juegos, incluso ella, con sus pelos y patas sucias tiene un lugar privilegiado en la cama? ¿Qué siempre está en el medio, metiendo su nariz en todo y no los deja solos ni un minuto? ¿Qué últimamente recibe más regalos y sorpresas que lo que nunca recibiste vos? ¿Qué a veces te guardan secretos? ¿Qué parece que no se pelearan nunca, que tienen un amor idílico del cual no te sentís parte?
¿Que a veces se besan sin vergüenza en tu cara? Puede que estés padeciendo de un síndrome más frecuente de lo que uno se imagina…sentís celos de su mascota.La relación que existe entre un dueño y su mascota forma una dupla donde se comparten muchas cosas además de mutuo afecto. Esto puede generar que la pareja “humana” del dueño o dueña se sienta algunas veces en un lugar tercero.

He aquí cuando aparecen los celos. Y sí, son celos reales, porque que sean causados por una mascota no los vuelve menos verdaderos, sino todo lo contrario: el amor entre una persona y su perro es un amor que fácilmente puede ser celado, pero cuando es superado puede ser compartido. Veamos de qué se trata.

Primero, ¿qué son los celos?

Los celos son una respuesta emocional que aparece cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio, como por ejemplo una relación interpersonal que se considera importante. Están presentes en todas las personas, indistintamente de su condición socio-económica o forma de crianza, manifestándose aun en personalidades que aparentemente parecen seguras de sí mismas.Es normal sentir un poco de celos en alguna que otra situación, pero cuando son persistentes son el reflejo de una carencia personal relacionada con inseguridades emocionales que al no ser resueltas adecuadamente se expresan de ese modo.

Tanto en hombres como en mujeres ocurre de la misma manera y esta ligado a una cuestión muy simple: buscar proteger lo que se quiere.La persona celosa percibe que pierde dominio o siente menoscabo en un vínculo frente a la aparición de un intruso o una situación externa que evalúa como más dominante y competitiva, sintiéndose que se optó por el tercero lo que sugiere que este es más importante que uno mismo. Este “intruso” puede ser otra persona (por ejemplo el nacimiento de un nuevo hermano en el contexto familiar), o alguna situación externa (el inicio de una nueva actividad laboral o de esparcimiento) o también, una mascota.

Se da un doble juego entre que uno se siente en un lugar tercero, excluido de una situación (relación dueño o dueña y mascota), para luego cargar contra eso que se identifica como intruso (la mascota). A menudo sucede que el sujeto que padece de celos se siente vulnerado y comienza a ejercer un “sobredominio” de la persona objeto de sus celos, manifestando conductas tales como agresiones, reclamos, reproches, etc. ¡Andá a pasear con tu perrito que tanto lo querés! Y dale otra vez lo dejaste subirse a la cama, basta que me vaya para que hagan cualquier cosa… ¡¡Dejá de malcriar a ese perro que lo vas a volver bobo!! (Por ejemplo)

Las personalidades celosas suelen ser ansiosas, pasionales, y bastante ciclotímicas, pudiendo albergar sentimientos ambivalentes, pasando del amor al odio y viceversa en poco tiempo. Una persona que se pone celosa de una mascota probablemente lo sea también en otras situaciones o contextos. Puede que la persona celosa quiera mucho a la mascota, le guste compartir con ella y su pareja…hasta que de un momento al otro se de vuelta la situación y sienta mucho rechazo hacia ella…o ambos.

¿Cómo superar nuestros celos?

Antes que nada, es preciso por un momento detenernos ante esto que nos invade y analizar la situación. El primer paso para superar nuestros celos es reconocerlos. Puede que dé un poco de vergüenza darse cuenta y asumir que se está celoso de una mascota y una de las maneras de evadir esto es negarlo, o justificarlo. Como vimos anteriormente los celos son una emoción natural, y pueden surgir ante diversas situaciones, entonces, por qué no ante el vínculo entre una persona querida por nosotros y su mascota.

Los celos son tan sólo una parte de nuestros sentimientos. Es importante darles el lugar que se merece, uno pequeño. Si uno coloca más energía de la necesaria lo único que hace es alimentarlos, sobredimensionándolos dejando de lado otros sentimientos que forman parte de los vínculos y son mucho más fructíferos. Debemos ser nosotros los que dominamos nuestros celos, y no a la inversa
Observemos la relación entre el dueño y su mascota. Intentemos reflexionar acerca de aquello que nos despierta celos de ese vínculo. Los celos normalmente provienen de la percepción de una amenaza para la relación.
Intentemos averiguar si esta amenaza es real o imaginaria, recordando siempre que una mente celosa es propensa a magnificar con rapidez pequeñas cosas, dando lugar a reacciones desproporcionadas
Finalmente, es importante recalcar que el sentir celos, envidia, obsesión, amor, etc., implica procesos cognitivos que los animales no poseen. Los animales instintivamente compiten por recursos valiosos, uno de los cuales puede ser su dueño. La atención y cariño del amo han sido, en términos evolutivos, fundamentales para el éxito adaptativo y consecuente reproducción del animal. Por este motivo los perros y otros animales mascota están muy dispuestos a competir, incluso de forma agresiva por la atención y cariño del dueño, pero más allá de esto no sienten celos del modo en que lo hacen los humanos.
 
Esto es importante a la hora de entender que una mascota, si bien siente un amor incondicional por su dueño, posiblemente pueda compartir con otra persona su cariño desinteresadamente. ¿Con eso que queremos decir? Que estos celos no son mutuos, no al modo en que una persona los puede estar padeciendo, lo cual es una buena señal para poder revertir la situación y no perderse de formar parte de una linda relación de a tres.
¡No te quedes afuera!
Lic. Delia Madero
Psicóloga
MN 41798
Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

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