Vacaciones con tu perro

Vacaciones con tu perro: riesgos en la playa, la montaña o el campo

En tiempo de vacaciones el dilema es ¿A dónde nos vamos o nos quedamos?

Y también tenemos en cuenta a nuestra mascota a la hora de trasladarnos.

Uno de los temas a considerar es que los perros se desorientan al principio en lugares que no conocen, por lo tanto la llegada al nuevo lugar debe acompañarse de un reconocimiento.

Es muy importante colocarles una medalla con la identificación y que siempre la lleven puesta en su cuello.

Te presentamos los posibles escenarios de unas vacaciones típicas y los recaudos que deberías atender si vas con tu perro.

PLAYA

Dentro de los problemas más comunes están las quemaduras solares por alta exposición en horas pico. Hay que mojar a nuestros perros, procurar que tengan sombra, considerar una sombrilla para ellos si no quieren que el perro se apropie de la sombrilla familiar.

Es muy común que se quemen las almohadillas plantares por la elevada temperatura de la arena. Por ello es ideal humectar las almohadillas con crema, así como mantener el perro mojado y con protector solar factor 50 en el hocico y pabellones auriculares con el fin de prevenirlo de daños del sol.

Si bien el mar es muy energizante y a muchos perros les divierte, es conveniente enjuagar el agua salada al terminar el día ya que si no suelen rascarse mucho.

Por otro lado, los perros con dolores articulares se ven muy favorecidos con el baño de mar ya que actúa como antiinflamatorio.

MONTAÑA

La montaña tiene otras particularidades, en general los perros que van a las sierras o terrenos montañosos, no están entrenados para hacerlo y tienden a seguir a sus dueños en esta actividad. Son comunes los desgarros musculares así como esguinces provocados por el esfuerzo, así como también las torceduras por las irregularidades que presenta este terreno desconocido.

Las uñas deben estar siempre bien cortas ya que tienen más riesgo de engancharse en ramas, piedras, etc.

Los efectos nocivos del sol son los mismos que en el mar por lo que los animales deben protegerse.

La desorientación es común, y es preferible escalar con el perro suelto, ya que de esa manera tanto el dueño como el perro se concentrarán en su propia escalada.

La posibilidad de encontrarse con alimañas como arañas, serpientes se puede dar, es común. Tengamos en cuenta que para los perros es una novedad y a muchos de ellos les despierta el instinto de caza, buscando en cuevas o debajo de las ramas.

Una buena opción es llevar un botiquín de primeros auxilios para una eventual picadura de insecto.

Cuando no conocemos el lugar, una visita previa al veterinario zonal es una buena opción para que nos oriente sobre los posibles riesgos. Y siempre es recomendable tener presente en cada lugar cual es el centro de atención más cercano.

CAMPO

Los perros que se crían en el campo, crecen como con un sexto sentido ya que conocen a la perfección los ruidos y a qué se debe cada uno.

Nada más engorroso a veces que llevar un perro que nunca fue al campo e intentar que en uno o dos días comprenda cual es el trabajo a seguir.

Seguramente se meterá debajo de las patas de los caballos, o le ladrará desaforadamente a la vaca que están ordeñando. Y será el primero en estar en el medio del rodeo cuando lo estén metiendo en el corral, y para descansar se acostará debajo del tractor.

Se pondrá contento cuando nos vea saltando seguramente sobre el alambre eléctrico.

Generalmente en el campo hay varios perros que conviven juntos y no podemos pretender que se haga amigo de todos …

Por más calma que parezca la ida al campo, sepamos que hay mucha actividad que confunde a los perros, por lo menos al principio y tenemos que ser pacientes para que reconozcan el lugar, se adapten y disfrutemos juntos de nuestras vacaciones sea donde sea.

Dra. Silvina Muñiz
Dir. Veternaria DogRun

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