La vuelta a la rutina: cuidado con el stress post vacacional

Volver….que difícil se hace dejar atrás esos días maravillosos de descanso y retomar la rutina diaria de la que nos pudimos escapar al menos un rato.

Las buenas vacaciones son las que nos permiten desengancharnos de la agenda, entrando en una especie de pausa donde nuestra máxima preocupación podrá ser cómo ponernos protector solar en la zona alta de la espalda.

Es frecuente que al iniciar nuestras tan ansiadas vacaciones tardemos un par de días en “olvidarnos” nuestra otra vida alocada (o alienada) y que al momento en que se logra hacer el bendito click, es hora de regresar, teniendo la tan frecuente sensación de que se necesitó, al menos, una semana más.

La vuelta a casa…cuesta y mucho. La carroza se convierte en zapallo más rápido que en cenicienta. Encontrarnos con la heladera vacía, la casa con polvo, montañas de sobres amontonados en la puerta, al otro día encarar los miles de mails, los compañeros que esperan alfajores.

¡Uf! Que poco dura la magia…pero el malhumor inicial de sentirse estrellado en la ciudad suele ir cediendo. Una vez que transitado este impacto inicial podremos recordar lo bien que la pasamos.

Pero attenti al cane. No estamos solos, no somos los únicos que padecemos de estrés postvacacional. No somos los únicos que necesitamos vacaciones, que nos cuesta volver, que nos sentimos un poco desencajados. Nuestros mejor amigo no sólo también vive estos cambios sino que además, suele estar pendiente de nosotros y de nuestro ánimo y es el principal afectado por nuestro malestar.

Ya sabemos lo que significan las vacaciones para nosotros los humanos…y ¿Para nuestras mascotas?

Durante el período vacacional todo se vuelve más distendido y descontracturado e incluso quizás desordenado. Suelen alterarse los hábitos alimenticios, el lugar de residencia es otro, no hay horarios.

Si bien para los humanos esto puede vivirse como algo liberador e incluso positivo, no puede decirse que sea lo más adecuado para los animales, pudiendo ello incluso provocarle bastante desorientación y dar a lugar conductas indeseadas. Los animales son seres territoriales y necesitan de una estructura diaria.

Las vacaciones suelen alterar bastante eso. La mascota necesitará un tiempo de adaptación, reconocer el lugar, olfatear, ubicar un espacio para hacer su cucha, estar atento a otros perros de la zona si los hay, marcar su territorio. Para nuestro perro es todo un entorno novedoso, una fiesta de estímulos visuales y olfativos.

 

No sólo eso, sino que durante las vacaciones nuestra mascota seguramente haya recibido más atención, teniendo la oportunidad de más horas de juego, paseos más largos y por lugares desconocidos, aumentando la cantidad y calidad el contacto con nosotros o con otras personas, recibiendo mucha más estimulación que la que suele recibir. Entonces, es lógico que la vuelta al hogar signifique un gran contraste también para nuestro perro.

La rutina tiene mala prensa para los seres humanos, pero no así para nuestras mascotas. Nosotros los humanos solemos asociar la palabra “rutina” a algo aplastante o aburrido, no es exactamente así cuando se trata de nuestro perro. Si bien es fundamental para nuestra mascota el brindarle estímulos novedosos (ya sea mediante paseos, juegos, ejercicios, etc.), necesita del establecimiento de hábitos para poder sentirse seguro y desarrollar un buen carácter. Volver, tanto para el perro como para su dueño, puede provocar cierto “estrés postvacacional”. Debemos considerar que necesitaremos ambos un período de adaptación.

Es importante que no descuidemos a nuestra mascota durante nuestro regreso de las vacaciones. Deberemos prestar atención a que vuelva a su organización diaria, ya que va a ser lo mejor para ella. Es importante no olvidar que para nuestro perro también el cambio será considerable, ya que de pronto regresa a su hábitat conocido, pero el contacto con nosotros que venía sosteniendo probablemente se reduzca en virtud de que habremos retomado nuestras actividades laborales.

Por lo tanto, será fundamental ir instaurando nuevamente el orden y la estructura diaria que tenía nuestra mascota pero con el cuidado de estar atentos a su conducta, a que vaya retomando sus hábitos, sus horas de descanso y actividad, cuidar de su alimentación, haciéndonos el tiempo para estar con ella compartiendo tiempo de calidad, aunque retome quizás sus paseos con el paseador. De esta manera la vuelta a casa será más amigable…para ambos.

 

 

 

Lic. Delia Madero
Psicóloga
MN 41798

Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

 

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