Atravesar el dolor por la pérdida de una mascota

ATRAVESAR EL DOLOR POR LA PÉRDIDA DE UNA MASCOTA

Las mascotas pueden llegar a representar para muchas personas un lazo afectivo tan fuerte como el vínculo con un familiar o un amigo cercano. Ellas desempeñan para cada dueño un rol único y singular que se va construyendo y enriqueciendo a lo largo del tiempo, dando lugar a un fuerte apego mutuo y ocupando una parte significativa de la vida. Son testigos y compañeros de diversas etapas de la vida que el dueño atraviesa y lo hacen desde un lugar especial y diferente.

Nunca estamos preparados para la muerte de una mascota, tanto si llega de una forma rápida e inesperada, como si viene luego de un doloroso y largo proceso. Ante semejante pérdida (ya sea por muerte natural o accidental, inducida, o también porque se perdió o fue robada), la manera en que cada persona elabora su duelo va a ser única y en general va a estar relacionada con el tipo de vínculo que se había establecido, por lo tanto se entiende que es un proceso personal donde no hay reglas ni estándares. La manera en que una persona responda ante el dolor también dependerá con características estructurales y dinámicas de la personalidad para afrontar la pérdidas en general.

El duelo implica el atravesamiento de diversos momentos que implican tiempo y requieren de esfuerzo. En un momento inicial es natural que surja incredulidad, bronca o enojo frente a lo que esta ocurriendo. Luego comienzan a aflorar sentimientos de desconcierto, vacío y tristeza ya que las rutinas, espacios y momentos compartidos a diario comienzan a faltar. Se va delimitando el lugar que ocupaba la mascota y se lo reconoce como vacío. Generalmente dicha etapa es la mas larga y que suele estar acompañada por un recorrido mental por todos recuerdos vividos. Pasado un tiempo el dolor aminora, como si pudiera ir quedando atrás, siendo este el momento en el que es recomendable adquirir un nuevo animal si es que se lo desea.

Ante la muerte de una mascota, muchas veces el entorno cercano se sorprende por el fuerte impacto subjetivo que esto produce en su dueño. En algunas personas existe cierta idea de esta como algo “reemplazable” o que no es una ocasión auténtica para realizar un duelo, principalmente porque se trata de un animal y no una persona. Este punto de vista tan común desconoce el nivel de profundidad que el vínculo puede llegar a tener, por ello es importante rodearse de personas que sepan comprender y respetar los sentimientos que surjan, que generalmente son aquellos que también tienen animales.

¿Cómo explicárselo a los niños? Este es un tema que merece particular atención. Generalmente la muerte de un animal querido representa la primera gran pérdida en la infancia, un primer contacto con la muerte, ocasión en la que surgen interrogantes varios.

Es importante brindar sólo la información que sea necesaria y acorde a la edad pero sobre todo al nivel de comprensión del niño. Es muy común que cuanto mas pequeños sean ( 2 a 3 años) acepten con mayor facilidad una nueva mascota.

Entre los 4 y los 6 años, los niños suelen inventar historias fantásticas para entender lo que esta ocurriendo, si surge de ellos es importante respetarlo. Ya mas grandes, la mayoría de los niños pueden experimentar el mismo rango de emociones que los adultos. Para cualquier edad es importante siempre ser sinceros, evitar inventar o proponer relatos fantasiosos o inexactos que pueden generar mayor confusión y desconfianza.

¿Es recomendable adquirir una nueva mascota? ¿En que momento? Dependerá de cada caso en particular. Algunas personas no desean atravesar por una nueva pérdida y deciden no tener mas mascotas, lo que es respetable. Otras por lo contrario deciden reemplazarla rápidamente. Si se desea adquirir un nuevo animal, se recomienda esperar un tiempo prudencial para elaborar la pérdida.

No es recomendable regalar una nueva mascota sin el consentimiento previo del dueño, ya que puede ser algo apresurado y despertar temor a una nueva pérdida. Por último, es importante que una vez que se ha decidido adquirir una nueva mascota, se evalúe el tipo de mascota o su raza, ya que las circunstancias en que se adquirió la anterior pueden haber cambiado.

Cuando un amigo se va, cualquiera sea la circunstancia, no deja de ser un momento de profunda tristeza. Es un vínculo irremplazable, que siempre ocupará un lugar en nuestros corazones y será recordado con afecto y cariño. Atravesar este momento delicado en compañía de los afectos, es lo mejor que podemos hacer para que la herida sane y la angustia se transforme en un lindo recuerdo.

 

Lic. Delia Madero
delia@dogrun.com.ar

 

Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

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