El hijo único y los beneficios de tener un perro

Cada día que es mayor el número de parejas que tienen tan sólo un hijo, ya sea porque no han podido tener más o por decisión propia. Los estereotipos asociados a este tipo de familias se han ido desvaneciendo en los últimos años.

Ya no se considera a estos padres como “egoístas” o a esos niños como “indefectiblemente malcriados”, como se lo hizo por mucho tiempo. Sin embargo, somos testigos de que aun el hijo único es automáticamente estigmatizado.

Gran parte de la población piensa que sus características son esencialmente negativas, afirmando que los hijos únicos son una especie de “niños consentidos y solitarios”.

 

 

Más allá de que estas observaciones no son más que prejuicios sociales y que muchas veces son un mito, es verdad que existen diferencias entre la crianza de un niño en compañía de hermanos y la de uno que no los tiene.

Las diferencias no necesariamente son negativas. Son, simplemente, diferencias. Y principalmente referidas a la socialización, donde la compañía de una mascota puede adquirir un rol fundamental.

Ser hijo único no solo no es desventajoso sino que puede aportar múltiples aspectos positivos. Por ejemplo, suelen ser más creativos que la media de niños. En contra de lo generalmente pensado, suelen ser más generosos y ordenados así como presentan una mayor maduración y mejor desarrollo lingüístico en comparación a los niños de su misma edad.

Al haber recibido mayor dedicación y atenciones por parte de sus padres también suelen mostrar una mayor estabilidad emocional y autoestima. Los hijos únicos no están expuestos a la presión familiar por parte de hermanos, lo que evita, naturalmente, la competencia por el cariño y atención de sus padres.

 

 

Como ya lo hemos visto en una nota anterior, está demostrado que criar a un niño en compañía de una mascota es muy beneficioso.

Ya que los hijos únicos no tienen hermanos, carecen de la disponibilidad de otros niños en su entorno más inmediato con quien interactuar y desarrollar habilidades sociales. En su mayoría juegan solos, desplegando mayores dotes de fantasía para paliar esta carencia de compañía.

Ante la carencia de hermanos toma mayor importancia el contacto con otros niños de su misma edad, donde el jugar en grupos es determinante para su mejor desarrollo psicológico. Lograr amistades nuevas adquiere una gran relevancia ya que la familia directa no provee de otras relaciones semejantes.

En este contexto, el perro se convierte en un lazo, en herramienta que, rompiendo barreras en las relaciones humanas, se transforma en un medio de vinculación del niño con el mundo y con otros.

 

 

Los animales permiten fortalecer el autoestima sobre todo cuando se está formando la personalidad, entre los tres y siete años. En el niño nace el sentido de responsabilidad frente al cuidado de su mascota.

El perro permite, más que cualquier otro animal, desarrollar éstas y otras cualidades. Por otro lado, se comprobó que los niños en edad escolar que viven con perros y gatos tienen un sistema inmunológico más fuerte y apenas padecen algunos tipos de alergias como el asma o la rinitis.

La gente ve a las mascotas como un foco de contagio, sin embargo, los niños que tienen animales domésticos padecen menos enfermedades que el resto.

La sobreprotección es uno de los mayores problemas de muchos hijos únicos. La razón es obvia: los padres poseen más tiempo y recursos para dedicarlos a ese único hijo focalizando en él toda su atención. En ocasiones esta actitud de los padres de protegerles ante todo peligro aísla al hijo de su entorno más inmediato, creando un mundo artificial lleno de comodidades.

En la casa, donde su interacción se limita a la relación con sus padres, la presencia de una mascota permite introducir un modo de vinculación diferente al de padre/madre – niño.

Esto permite a su vez que los padres también descentren el foco de atención depositado únicamente en el niño.

 

 

Lic. Delia Madero
Psicóloga
MN 41798
 

 

Los temas trabajados en el presente artículo tienen como fundamento tratar el vínculo entre el ser humano y su mascota, desde una perspectiva psicológica aplicada a las personas. Temáticas relacionadas con el comportamiento animal tienen como objetivo únicamente ilustrar diferentes aspectos de dicha relación. Ante cualquier duda o consulta con respecto al comportamiento de su mascota no dude en consultar con la Dirección Veterinaria de DogRun o su profesional de confianza.

 

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