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 |  10 años de historias

Ringo y Marta: cuando el corazón es grande

Publicado por DOGRUN el 15/02/22
Mi nombre es Marta Suárez, soy psicopedagoga y Ringo es mi segundo perro. Es decir, tiene una hermana Boston Terrier llamada Violeta. La historia de Ringo es muy especial: fue rescatado del maltrato por un amigo mío, Luciano Vázquez, en junio de 2016.

El día que lo rescató, yo estaba en su casa, casualmente. Lo saludé como a uno más de su manada. Ringo estaba sentado y bien pegado a mis piernas, al lado mío. No se me despegó en toda la tarde. Es un galgo enorme.

Fue una conexión especial. Desde ese día supe que algo nos unía de manera distinta. Lo seguí viendo, cada vez que visitaba a mis amigos. El amor fue creciendo, hasta que un día le dije a Luciano: lo quiero adoptar. En ese momento vivía en un monoambiente con mi otra perra, Violeta. Le pedí que me esperara a que pudiera mudarme. Pasaron los meses. Le llevaba golosinas para él cada vez que lo visitaba. Era angustiante saber que dependía del espacio para tenerlo.

“Siento como si siempre hubiera estado con nosotras”

Llegó enero, yo seguía viviendo en el monoambiente, y decidí traerlo a casa igual. Ahora somos 3. Viole está feliz, ya no tiene esas alergias que me hacían salir corriendo a altas horas de la madrugada y yo también estoy muy contenta.

A Ringo se lo ve muy bien. El galgo en sí mismo es una raza muy especial. Pero él es único. Es tranquilo y delicado. Dulce y pachorra. Pasa muchas horas del día durmiendo y mimoseando en la cama con Viole. Se adaptaron súper bien y se adoran. Son felices sintiéndose acompañados. Hacemos largas caminatas que disfruta y saluda a cada persona y perro que ve por la calle. Es súper sociable. ¡Le gustan los niños, los gatos, los pájaros, todo!

Nuestra experiencia en DOGRUN: conectarme con Ringo de una manera única

Conocí la carrera al escuchar comentarios y ver algunos posteos. Pero no había participado nunca. En el año 2017, apenas me enteré que se organizaba no dudé en anotarme. Fue un día hermoso. Recuerdo que en una parte del trayecto, al pasar por el lago, Ringo metió sus patitas en el agua. Fue maravilloso.

Cuando terminamos y cruzamos el lugar de “llegada”, me emocioné. Una señora muy amorosa le dio su medalla, y confieso que se me cayeron algunas lágrimas. Insisto en que él es muy especial. Se nota que ha sido un perro muy sufrido y hoy está feliz.

Quiero agradecer a todo el equipo de DOGRUN por permitirme compartir una experiencia así con mi RINBU (así le decimos, mezcla de ringo y buda es tan tranquilo que parece un buda).

Esperamos con muchas ganas la próxima carrera.

Rinbu (Ringo) y Marta