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 |  Psicología y comportamiento

¿Cómo alimentamos a nuestro perro?

Publicado por DOGRUN el 15/02/22
El sobrepeso es el principal trastorno de alimentación en los perros, y se debe en gran parte a causa de los humanos. Si bien existen otros factores que pueden dar lugar a la obesidad canina, como la esterilización de las hembras, la castración en los machos, problemas hormonales o genéticos, es llamativo que la causa más frecuente tenga que ver con una sobrealimentación por parte de su dueño. La forma en que alimentemos a nuestro perro puede conducir a la salud o a la enfermedad del mismo, influyendo directamente sobre su calidad de vida.

¿Por qué sobrealimentamos a nuestros perros si ello los perjudica?

Los seres humanos, a diferencia del resto de los animales, podemos seguir comiendo aunque estemos satisfechos. Los animales comen sólo para satisfacer el estímulo que representa el hambre, y una vez que ésta es satisfecha, en general, paran de comer.

Para los seres humanos, en cambio, existe una gran cantidad de factores asociados a la alimentación, que principalmente tienen que ver con sentimientos y emociones. Podemos comer porque estamos tristes, o porque estamos contentos. Se puede comer de más por el hecho del placer asociado a ese acto, aunque el hambre ya esté satisfecha. Los ejemplos de la complejidad asociada a la alimentación humana son infinitos.

Cuando se domestica a un animal, de alguna manera se lo “ingresa” a este sistema de alimentación humana, con los problemas que ello representa. De allí que como existe la obesidad en los hombres, la causamos en nuestros perros. Generalmente se les da alimento de más como una manera de demostrarles amor, de brindarles afecto y atención, cuando en realidad se está haciendo con ellos todo lo contrario. Los animales aprenden por repetición.

Perros humanizados

En vez de aplicar el freno instintivo ante el exceso de alimento, si éste se le ofrece una y otra vez, la mascota responde a ello comiendo. Él va a ver asociada a esa golosina o ese resto de comida extra una expresión de afecto por parte de su dueño, por lo que queda plasmada esta conducta como algo positivo por asociación. Será difícil que pueda poner un freno y rechace eso que es excesivo. La naturaleza es sabia. El animal sabe hasta dónde alimentarse y cuántas calorías necesita su cuerpo para un desarrollo sano. Pero como suele suceder, los humanos somos especialistas en torcer esto y alterar sus conductas, contagiándolos con nuestros propios excesos.

La sobrealimentación suele darse en los casos de perros que son criados como humanos. Como ya lo hemos visto en una nota anterior, esto es un grave error. Los dueños los tratan como un hijo más (en todo sentido) por lo tanto, lo que comen ellos, también debe comer el perro. Incluso algunos los acostumbran a comer los restos de comida que quedaron del almuerzo. Con el tiempo se generará una mala costumbre y posteriormente una posible (o más bien segura) obesidad. Las sobras o las golosinas en exceso, otorgados como “premios o regalos” son el principal problema. Hay una gran cantidad de alimentos que los dueños acostumbran a darle a sus mascotas y que son productos 100% contraindicados para un perro. Estos alimentos son altamente calóricos y no aportan mayores nutrientes.

Un buen comienzo para poner fin a esto sería preguntarnos por qué estamos sobrealimentando a nuestra mascota. Qué es lo que queremos expresar allí, ya que ella no necesita ese alimento de más, podemos mostrarle nuestro cariño con caricias o paseos, y sobre todo le estaremos expresando nuestro amor cuidando su salud.

Un perro bien alimentado, es nuestra responsabilidad.

Lic. Delia Madero | Psicóloga
MN 41798