Guía práctica para tutores
La piel y el pelaje del perro son un reflejo directo de su estado de salud. Sin embargo, es frecuente encontrar perros con el manto desgreñado, opaco o en mal estado, muchas veces por falta de cuidados o de información por parte de sus tutores.
Un pelaje bien mantenido, libre de nudos y con eliminación adecuada del submanto, favorece una mejor termorregulación, reduce la irritación de la piel y disminuye el riesgo de infecciones bacterianas secundarias.
Piel canina y alimentación
La piel y el pelo utilizan una gran parte de las proteínas presentes en la dieta. Cuando existe una deficiencia proteica, el estado del manto suele verse afectado.
De todos modos, esta situación es poco frecuente en perros que consumen una alimentación completa y de buena calidad.
Las grasas también cumplen un rol fundamental. La falta de ácidos grasos puede provocar piel seca, descamación y un pelaje opaco o de mala calidad. Los ácidos grasos esenciales son responsables del brillo del manto y de la suavidad de la piel.
Preparación previa al baño del perro
Antes de bañar a un perro, es importante realizar una preparación adecuada:
- Cepillar el manto para eliminar nudos y pelo muerto.
- Recortar y limar las uñas.
- Revisar entre los dedos la presencia de cuerpos extraños.
- Cortar el pelo entre las almohadillas plantares.
- Eliminar los nudos antes de mojar el pelaje, ya que una vez húmedos se vuelven más difíciles de retirar.
- Vaciar los sacos anales, si corresponde.
- Limpiar las orejas antes del baño.
Si el jabón entra en contacto con los ojos, lavar inmediatamente con abundante agua. No se recomienda aplicar shampoo pulguicida en la cara.
El baño del perro: paso a paso
El perro debe colocarse en una pileta elevada y mojarse completamente con agua tibia. El uso de un duchador facilita el proceso y acelera el enjuague.
El champú se aplica comenzando por el cuello y el lomo, generando abundante espuma. Es recomendable diluir el producto para evitar que restos mal enjuagados irriten la piel.
- En perros de pelo corto, la espuma se frota suavemente.
- En perros de pelo largo, se introduce por presión, ya que el frotado puede enredar el pelaje.
- En perros de pelo corto, el lavado debe realizarse a favor del pelo, ya que hacerlo a contrapelo puede inducir foliculitis post baño.
La cara debe lavarse y enjuagarse con especial cuidado, cubriendo los ojos con la mano para evitar el ingreso de champú.
Todo el pelaje debe enjuagarse completamente. En algunos casos, puede ser necesario realizar una segunda aplicación y enjuagar, hasta que el agua salga completamente limpia.
Si se utiliza acondicionador, este puede combinarse con un producto pulguicida, siempre que sea indicado por un profesional.
Secado y cuidados posteriores
Una vez finalizado el baño, el pelaje se exprime para retirar el exceso de agua, se envuelve al perro en una toalla y se lo traslada a la mesa de secado.
El uso del secador es muy importante. La temperatura debe controlarse para evitar quemaduras y el ruido también debe tenerse en cuenta, ya que algunos perros se asustan. En esos casos, puede colocarse algodón en los oídos para atenuar el sonido. Actualmente existen secadores especialmente diseñados para ser más silenciosos.
Los perros pueden bañarse hasta una vez por semana. En esos casos, se recomienda el uso de acondicionador para proteger la piel y el pelaje.
¿Es necesario cortar el pelo de mi perro en verano?
No es necesario cortar el pelo en verano. El manto cumple una función protectora tanto frente al frío como al calor.
Sin embargo, los perros de pelo largo requieren cuidados frecuentes y, cuando este mantenimiento resulta difícil, el corte puede ser una opción para evitar enredos y facilitar su bienestar.
Dra. Silvina Muñiz
(MP 5438)
Dir. Veterinaria Dogrun
IG: @canalvetdigital