Flavia, Maiden, Angus y Bruce

Compartir:

“Ellos son parte de nuestra familia: nos alegran, nos acompañan, nos enseñan, nos sanan”.

Soy Flavia, tengo 51 años, junto a Carlos mi marido y nuestra hija Keila compartimos además del amor por los animales el gusto por la música rock y heavy metal.  Siempre que podemos vamos a ver bandas en vivo. Nos encanta viajar, conocer gente y lugares nuevos,   hacer trekking, disfrutamos mucho de la naturaleza y la tranquilidad. Tenemos 3 perros: Maiden una doberman de 11 años y los mellizos Angus y Bruce, galgos de 5 años. Hacemos traslado de mascotas (@trasladomascotasperrosviajeros en ig).

Maiden llegó a casa con 42 días de vida, vino de un criadero de Entre Ríos. La mamá de Angus y Bruce fue rescatada embarazada en marzo del 2019, ellos nacieron el 27 de ese mes, en una casa de tránsito.

En junio, adoptamos a Angus gracias a Adoptá un Galgo en Argentina, tenía casi 3 meses.

Bruce fue adoptado por una familia cuando tenía 50 días, y devuelto a la ONG a los casi 3 años y vino a casa en tránsito. En pocos días fue nuevamente adoptado y devuelto nuevamente 8 meses después, tenía ansiedad por separación, pedimos volver a transitarlo.

Durante el tiempo que estuvo en tránsito, tuvimos que dejar ir a nuestra galguita Tarja que fue parte de la familia durante 2 años, a pesar del enorme dolor de su pérdida hablamos con Adopta un galgo para pedir que Bruce se quedara con nosotros,  así fue que se convirtió en un miembro más de la manada.

Los tres son super cariñosos y sociables. Les encantan los mimos y los abrazos. Maiden es glotona, juguetona, terca, intensa y super compañera, siempre está al lado, la más activa de los tres. Juega mucho con los cachorros que vienen en tránsito, a pesar de su edad.

Angus, es dulce, equilibrado, mimoso, sensible, super inteligente, el más dormilón y tranquilo. Es el que mejor se relaciona con otros perros.

A Bruce, le costó mucho tiempo convertirse en el perro confiado y seguro que es hoy, el abandono tuvo sus consecuencias, pero por suerte pudo revertir lo malo y ahora es divertido, más activo que su mellizo, aunque como todo galgo también ama dormir, es mamero y muy tierno. Aprendió a convivir y compartir con sus hermanos perrunos y con los que vienen por un tiempo.

Entre ellos se llevan muy bien, juegan, se corren, son compañeros, cada uno con su personalidad, Angus es el que pone orden y límites a los demás y educa de buena manera a los tránsitos,  Maiden y Bruce son los que juegan y les sacan los juguetes.

Con las personas son muy cariñosos y demostrativos, abrazan y lamen a todos los que vienen a casa, siempre ponen sus cabezas para que les hagan mimos.

Su rutina es bastante ordenada, Se levantan temprano pero hacen varias siestas durante el día, comen, juegan, más o menos todos los días en los mismos horarios. Cada uno tiene su lugar donde comer y el orden en que reciben su plato, es siempre el mismo.

A los galgos definitivamente les encanta dormir, pero también pasear. A Maiden le gusta salir al patio, buscar bichitos, revolcarse en el pasto. Les gusta acostarse al sol. Lo que más les gusta es estar cerca nuestro, pero también se quedan sólos muchas horas sin problema. Maiden y Bruce juegan con todo, trenzas, pelotas, botellas plásticas, y alguna zapatilla vieja también. Angus es más de juego físico, correr, hacer unos piques en el patio y  dormir.

Con ellos compartimos paseos, juegos, visitas a los abuelos. Este año por primera vez pudimos llevarlos a los tres de vacaciones y todos lo disfrutamos mucho, ellos más que nadie. Me gustaría volver a hacerlo.

Compartir con ellos nos cambió la vida. Gracias a ellos y a involucrarnos con la problemática de la utilización de los galgos en las carreras y para la caza, conocimos muchas personas valiosas, que todos los días luchan para rescatarlos y salvarlos. También tenemos muy buena relación con los que ahora son familia de nuestros tránsitos.

Son parte de nuestra familia, sin dudas, nos alegran, nos acompañan, nos enseñan, nos sanan. Para su bienestar es importante que sus necesidades básicas estén satisfechas. El trato amable y amoroso, pero totalmente respetuoso, no invasivo. Un ambiente calmo, seguro. Un buen vínculo con nosotros, sus guías. 

A mí, personalmente, me impulsó a adquirir más conocimientos, por lo que aproveche la pandemia para hacer cursos de educación canina, con Bomberos de Vuelta de Rocha y con Javier Boracchia, de El perro urbano. Quería que nuestros perros se mantuvieran equilibrados y se pudieran relacionar bien con los que pasaban por casa y también ayudar a estos en su adaptación o con alguna conducta que hubiera que corregir. 

Para nosotros adoptar fue un proceso muy lindo, nos entrevistaron, nos acompañaron en cada paso y en Adoptá un galgo en Argentina, somos parte de un grupo de facebook donde compartimos desde fotos, videos de nuestros perros, también podemos consultar por alguna conducta, pedir ayuda con la adaptación, acompañarnos ante la pérdida de nuestros amados compañeros y darle la bienvenida a los nuevos adoptantes.

Adoptar es sumar un miembro más a nuestra familia, por lo que es una decisión que debe ser tomada con mucha responsabilidad, teniendo en cuenta que un perro es un ser sintiente. 

Más allá del amor que le podemos brindar, es importante evaluar si estamos en condiciones de cubrir todas sus necesidades, alimento, paseos, vacunas, castración si es un cachorro, atención veterinaria si así lo requiriera, contar con un ambiente seguro, tiempo para compartir, y paciencia para acompañarlo en su aprendizaje y adaptación.

Con respecto a transitar, a principios del 2020, después de ver muchos pedidos de hogares de tránsito en el grupo de AUG por fin nos animamos a ofrecernos, antes creíamos que era imposible tener un perro en casa y dejarlo ir. Pero si bien es una mezcla de emociones cuando se van, entendimos que somos puente para que ellos tengan la oportunidad de conseguir una familia. Sin hogares de tránsito no hay rescates, así de simple.

Es una experiencia maravillosa, que nadie se debería perder de vivirla, la transformación de la que somos parte, cuando empiezan a confiar, cuando juegan por primera vez, cuando entienden que todo lo malo quedó atrás, no tiene precio, y estoy totalmente segura que ellos nos devuelven más de lo que nosotros les brindamos. 

En DOGRUN 2023

Gracias a Adopta un Galgo conocimos DogRun, hicieron una publicación acerca del evento y nos invitaron. Participamos  en la edición de 2022 con Angus y en 2023 con Bruce. Me encantó la propuesta, de compartir una experiencia con ellos, como equipo.

La pasé muy bien las dos veces, la organización impecable, que cuiden todos los detalles, encontrarnos con gente amiga y sus perros, participar de los juegos, los sorteos, recorrer todos los stands.

Flavia

Compartir: