Pirotecnia cero: cuando cuidar a perros y gatos es parte de celebrar

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Para muchos animales, los sonidos fuertes pueden desencadenar un estrés generalizado, una ansiedad extrema, que se traduce en pánico.

La capacidad auditiva de los perros (60.000 ciclos por segundo) se diferencia de la del humano (20.000 ciclos por segundo) por su gran aptitud para captar sonidos a altas frecuencias.

Los ruidos como los que generan los petardos, o las cañitas voladoras, estruendos o silbidos agudos,  son interpretados como una amenaza de vida.
Ante el miedo extremo, los animales pueden quedarse petrificados o escaparse sin rumbo fijo exponiéndose a graves peligros.

El ser humano debería comprender esta situación y respetar a los animales evitando los fuegos artificiales y estruendos.

Una manera de trabajar esta situación para minimizar el miedo es:

  • Generar una habituación a este tipo de ruidos. Podemos grabar sonidos de fuegos artificiales y que los escuchen en diferentes momentos del día.
  • Durante las fiestas, colocar tapones en los oídos,  con algodón,  para minimizar el sonido, o generar un ruido sordo monótono como un ventilador que sirve para “tapar” los ruidos que resultan amenazantes.
  • Permitir que el animal tenga un lugar donde esconderse .
  • Podemos utilizar feromonas sintéticas que ayudarán a evitar el estrés
  • Nunca dejarlos atados
  • La radio, y la música clásica sirven para generar calma y para amortiguar los sonidos exteriores.
  • Nunca automedicar, es muy peligroso. Siempre consultar con el profesional quien determinará si es necesario evaluar cada caso en particular.

Por el bienestar de nuestros animales , digamos NO a la pirotecnia.

Dra. Silvina Muñiz
(MP 5438)
Dir. Veterinaria Dogrun
IG: @canalvetdigital

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